INTRODUCCIÓN

Pequeño pueblo situado a los pies de la Sierra de Altamira, a 182 km de Cáceres y unos 170 de Madrid, con una extensión de 48,48 km2 y  una altitud de 607 m sobre el nivel del mar, el término presenta una topografía ondulada en los dos tercios septentrionales, y un relieve montuoso y quebrado en su límite meridional, configurado por la Sierra anteriormente citada. 

El clima de tipo mediterráneo, aparece caracterizado por la indigencia e irregularidad pluviométricas y el contraste estacional de las temperaturas. Ambas circunstancias condicionan el desarrollo de las actividades agropecuarias. La temperatura media anual es de 15,2º.
Los suelos son poco profundos, ácidos, de textura franco-arenosa; son frecuentes las áreas de litosuelo sobre cuarcitas. Entre los cursos de agua destaca el arroyo Pizarroso.

Cuenta con unos 350 habitantes, dedicados a la agricultura, la ganadería y la construcción. Esta baja población hace de Carrascalejo un pueblo muy tranquilo, ideal para pasar unos días de relax, en contacto con la naturaleza, y olvidarse por un tiempo del estrés propio de las grandes capitales. Jóvenes y mayores esperan esos momentos en los que poder evadirse de la monotonía diaria, para hacer una escapada y acercarse por aquí.

Hay que destacar su Iglesia parroquial de los siglos XVII-XVIII y una zona de ocio con piscina, pista polideportiva, terraza-restaurante y varios bungalows; todo ello situado en una amplia zona natural con merenderos y barbacoas, donde se puede disfrutar de una estancia muy agradable.

El día 21 de Septiembre se celebran sus fiestas patronales en honor a San Mateo. Diferentes actividades, verbenas y toros, hacen de éstas, unas de las mejores fiestas del lugar, todo ello gracias a la colaboración de sus vecinos y allegados.

Hay que destacar la producción de aceite de oliva Virgen Extra, un aceite exquisito, tras una recojida del fruto al estilo tradicional; por ser pequeñas explotaciones las que se dan de manera particular, en la mayoría de los casos.